palabras no dichas

Tercos, mis ojos te adivinan
en cada esquina, en cada patio.
Extiendo mi mano para tomarte,
pero das un paso, dos, alejándote.
Te hablo de amor y retumba un eco.
«No sé quererte», respondés: «no sé».
Sordo de amor, desgrano las horas
mientras expurgo palabras no dichas.